Cajas fuertes: concepto y características

Salvaguardar elementos de alto valor. Esta es la finalidad de las CAJAS FUERTES, también
conocidas como CAJAS DE CAUDALES. Han sido diseñadas para la protección de documentos,
dinero o joyas, entre otras pertenencias. Existen distintos tipos de CAJAS DE SEGURIDAD.
Así, según su ubicación, estas cajas pueden ser:
-De sobreponer: están diseñadas para ser atornilladas en el suelo o la pared. En el mercado existen
diferentes tamaños, así como niveles de seguridad o sistemas de apertura.
-De empotrar: a diferencia de las anteriores, estas cajas se insertan en una pared o son revestidas
con hormigón.
En función de características específicas, existen:

La CAJA FUERTE ignífuga: la principal característica de este modelo es la alta protección contra el
fuego, lo que hace que se recomiende especialmente para la conservación de documentos o datos de
alto valor. Cabe señalar que, en este caso, existen variedades como son las cajas especialmente
fabricadas para la protección de documentación, dinero y objetos de valor o las creadas para proteger
datos. Estas últimas protegen contra el fuego tanto a datos informáticos como a todo tipo de material
magnético. Varía también el tiempo de protección. Hay cajas que garantizan la seguridad 30, 60 o
120 minutos.
-La CAJA FUERTE camuflada: en este caso, se trata de una caja pensada para pasar desapercibida.
Por este motivo, existen diseños que semejan, por ejemplo, ser un enchufe.
En función del tipo de apertura que presenten, las cajas pueden ser:
-De solo llave: para accionarlas, se emplea únicamente una llave de alta seguridad.
-De combinación manual: en este caso, se combina la cerradura con llave con otros sistemas.
-Electrónicas: su cerradura es de tipo electrónico y pueden programarse.
-Electrónica y llave: combinan el sistema electrónico y empleo de la llave para ser accionadas.

En relación a las prestaciones específicas de seguridad, existen diferentes CAJAS FUERTES:
-Antihundimiento: presentan una alta resistencia y salvaguardan con alta seguridad los elementos de
su interior.
-Antitaladro: del mismo modo, estas cajas están diseñadas para presentar una alta resistencia ante
potenciales intentos de acceso.
Por otra parte, el grosor de la puerta es otra de las características que a valorar a la hora de
establecer una diferenciación entre los tipos de cajas fuertes. Así, por ejemplo, existen distintos
grosores para esta parte de las CAJAS DE CAUDALES, como son los 6, 8 y 10 milímetros.
Con respecto a su homologación, se aceptan las distintas modalidades de cajas:
-Grado S1: son CAJAS FUERTES certificadas, según la normativa europea EN 14450. Presentan una
alta protección contra el robo.
-Grado S2: homologadas, según la norma EN 14450, además de contra el robo estas cajas están
garantizadas también en caso de incendio.
-Grado I: estas cajas siguen la norma EN 1143-1 en Grado I.
-Grado III: en su caso, estas CAJAS DE SEGURIDAD cumplen la normativa EN-1143-1 en Grado III.
Se trata de cajas certificadas para salvaguardar las armas cortas, en función de la legislación
española.
-Grado IV: su uso en joyerías, administraciones de lotería y gasolineras es el empleo recomendado
para esta gama.

En el caso específico de las CAJAS FUERTES de depósito, existen también distintas variedades:
-Con ranura: presentan una ranura y también un sistema antipesca, que facilita la entrada de billetes
y sobres.
-De depósito: también con sistema antipesca. Están diseñadas para la introducción de efectivo.
-Submostradores: estas cajas están pensadas para el cobro en efectivo, por lo que cuentan con un
cajón deslizante en la parte superior.
Es decir, en función del uso o de la finalidad con que cada usuario busque una CAJA FUERTE, el
mercado le ofrece distintas opciones. Cabe señalar que la historia de este tipo de elementos se
remonta al antiguo Egipto e Imperio Romano, civilizaciones de las que se conoce su uso de espacios
de alta seguridad para la protección de los bienes. Sin embargo, fue siglos más tarde cuando la
evolución de estas cajas tuvo uno de sus principales hitos con la presentación de la denominada caja
a prueba de fuego. Ocurrió en 1826 en la ciudad de Nueva York y por parte de Jesse Delano.
En la actualidad, los motivos para proceder a la instalación de una caja de este tipo en el hogar o
negocio son numerosos, pero todos ellos están ligados a la protección de los útiles de más valor. En
este sentido, los expertos aconsejan recurrir a profesionales que asesoren al usuario respecto al tipo
de CAJAS DE SEGURIDAD más recomendable en cada caso y también sobre su ubicación.
En resumen, la colocación de estos elementos protege las pertenencias de posibles intentos de robo,
pero también de riesgos siempre existentes, como son los incendios. Se trata de una protección tanto
para los útiles de tipo físico como para aquellos ficheros y materiales de carácter informático que
contengan datos de alto valor. Y, en la actualidad, la venta online de estos elementos facilita mucho
su adquisición, pues la empresa comercializadora se encarga de todo el proceso.

 

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