Encuentra entre todos nuestros armeros homologados el que se adapta a tus necesidades

La seguridad es una necesidad fundamental para el ser humano. Desde tiempos ancestrales, el
hombre busca la protección frente a los daños de los demás, tanto la propia como la de nuestro
círculo más cercano. Además de proteger nuestra integridad física, también debemos cuidar aquello
que nos pertenece, nuestros bienes. Las cajas fuertes y los armeros son dos importantes elementos
que, como veremos, nos ayudan a mantener a salvo de manos ajenas nuestras pertenencias.
Los índices de delincuencia no mienten: los robos en viviendas han aumentado en los últimos años y
lo más alarmante de todo es que los ladrones lo tienen muy fácil para conseguir su botín: más de
cuatro millones de hogares españoles no cuentan con ninguna medida de seguridad. En 2014, se
produjeron más de 120.000 robos en viviendas, lo que supone un 70 % más que en el año 2007.
Además, se han multiplicado los casos en que se ha utilizado la violencia o intimidación.
Tener los objetos de valor personal bien protegidos nos puede ahorrar más de un disgusto. Una caja
de seguridad (conocidas popularmente como cajas fuertes) nos servirá para esconder de la vista de
los ladrones aquello que más valoramos y también les disuadirá de sus acciones, ya que verán que
se trata de un lugar con medidas de seguridad, en el que no tendrán nada fácil llevar a cabo su
cometido o que a simple vista no cuenta con nada de gran valor. Por lo tanto, es más que probable
que decidan cambiar de objetivo. Existen cajas fuertes de todo tipo de tamaños, utilidades y niveles
de seguridad, con distintos sistemas de apertura y con cerraduras de llaves, combinaciones o
sistemas electrónicos. En función de si la deseamos para domicilio, hotel o empresa, en la web
www.topcajasfuertes.com podemos encontrar todo tipo de estos sistemas de seguridad: de
sobremesa, empotrables en la pared, ignífugas (el contenido quedará a salvo, incluso, en caso de
incendio), con ranura, camufladas, decorativas (parecen cuadros u otros objetos cotidianos que no
levantan sospechas) y de alta seguridad o alta capacidad (por si necesitamos guardar gran cantidad
de objetos o bienes de alto valor económico).
Con el uso de una caja fuerte, tenemos a buen recaudo prácticamente todo aquello que nos interesa.
Tan solo hay algunos casos en que debemos cambiar este sistema de seguridad por uno específico.
Hablamos de las armas, que requieren de un lugar específico en el que estar almacenadas: los
armeros. Como su propio nombre indica, se trata de cajas fuertes especiales destinadas a la custodia
de todo tipo de armas de fuego, tanto cortas como largas. Estos permiten no solo mantenerlas
seguras, sino también que sean inaccesibles fácilmente, lo que resulta especialmente importante, si
contamos con niños en nuestro hogar o lugares por los que pasa gente habitualmente.
En función del tipo de arma a custodiar, los armeros cuentan con distintos grados de homologación
(según la licencia de armas, la categoría de estas y el uso, particular o profesional, que se les dé).
Así, existen armeros de homologación de grado I, II, III y IV.
Los armeros para armas largas de grado I están destinados, entre otros, a almacenar los rifles de
caza y armas de caza mayor; por su parte, los armeros de armas cortas se ocupan de guardar
pistolas y también armas de competición. Si deseamos almacenar armas de ambos tipos, entonces
deberemos optar por armeros de gran capacidad con un nivel de homologación de grado III y IV.
Armas históricas, cuya única función es la de exhibición, pueden tenerse en armeros sin
homologación, pero es importante que se encuentren en uno de estos dispositivos de seguridad para
evitar accidentes.
El grado de homologación de los dispositivos para almacenamiento de armas viene determinado por
la Dirección General de la Guardia Civil. En una disposición, regula la normativa de seguridad de los
armeros de uso particular. Para determinar este grado, se basan en una serie de ensayos en los
cuales ponen a prueba la resistencia al acceso parcial y total de estos dispositivos. Esta resistencia
se mide en RU (Unidades de Resistencia). Así, por ejemplo, los armeros homologados de grado I
tienen 30 RU al acceso parcial y 50 RU al acceso total, mientras que los armeros de grado III cuentan
con 80 RU al acceso parcial y 120 RU en el caso de acceso total.
En las tiendas y los portales especializados, como en el de www.topcajasfuertes.com, podemos
encontrar toda la información necesaria para saber qué tipo de sistema de seguridad, ya sea caja
fuerte o armero, es el que mejor se adapta a nuestras necesidades. Con ellos, podremos mantener
nuestros objetos a buen recaudo, siempre con la mejor garantía de un servicio profesional y amplia
experiencia en la venta de este tipo de productos. Visita nuestra web para conocer los productos y
resolver cualquier duda. Con la seguridad no se juega.

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