Qué tipos de cajas fuertes ignífugas existen

Si quieres proteger tus objetos de valor y los documentos personales y de tu empresa, la mejor
opción es comprar un caja fuerte ignífuga. Son ideales porque protegen tanto la documentación como
el dinero u otros objetos de valor de incendios que puedan llegar a producirse en tu casa o la
empresa. Las cajas fuertes ignífugas cada vez son más utilizadas por personas y empresas.
Soportan altísimas temperaturas, de tal forma que lo que está en su interior puede resistir el fuego
hasta que lleguen los bomberos u otros equipos antiincendios a sofocarlo: en función de su
resistencia, este tiempo irá desde la media hora a las dos horas.
¿Por qué instalar una caja fuerte ignífuga?
Cuando un cliente pide información para comprar una caja fuerte, la protección contra incendios es
una de sus grandes preocupaciones, junto con los robos. Y es que, según la Asociación Nacional de
Protección contra el Fuego (NFPA) de Estados Unidos, una de cada cuatro personas sufrirá un
incendio en su casa a lo largo de su vida. Lo suficientemente grande como para tener que llamar a los
bomberos.
¿Quieres ver desaparecer tus documentos y objetos de valor? La respuesta es NO. Por eso, te
aconsejamos comprar una caja fuerte ignífuga.
¿Qué tipos de cajas fuertes ignífugas existen?
En el mercado se pueden encontrar diferentes modelos de cajas fuertes ignífugas. Es muy importante
que, antes de decidirnos por una u otra, sepamos de antemano cuáles existen y cuáles son las que
más se adaptan a nuestras necesidades.
Por ejemplo, si queremos proteger documentos en papel (partidas de nacimiento, documentación,
libro de familia, escrituras de la casa, testamentos?), tenemos que observar que la caja fuerte
ignífuga que compremos no permita que se superen los 150 grados centígrados en su interior. A esa
temperatura, el papel comienza a estropearse.
Sin embargo, si vamos a guardar en nuestra caja fuerte ignífuga grabaciones antiguas (VHS, Super-
8) o cintas magnéticas (las clásicas cintas de cassette), nuestra caja nunca puede sobrepasar los 65
grados centígrados: de lo contrario, perderíamos todo lo contenido en ella.
Por otra parte, para archivar CDs o DVDs, la caja ignífuga que escojamos nunca puede permitir que
la temperatura en su interior supere los 50 grados centígrados, si se produce un incendio.
Toda esta información podremos conseguirla consultando los manuales técnicos que los fabricantes
de cajas fuertes aportan de cada uno de sus productos. Es importante conocerla, como decimos, para
evitar disgustos desagradables.
Por lo general, en las casas particulares suelen instalarse cajas fuertes ignífugas que mantienen a
salvo los objetos contenidos en su interior durante media hora, pero en el mercado también podemos
encontrar cajas fuertes ignífugas que resistan una hora (60 minutos) o, incluso, dos horas (120
minutos). Cuanto más tiempo de resistencia necesitemos para nuestra caja fuerte ignífuga, más
elevado será su precio, pero más seguros estarán nuestros documentos.
La normativa que certifica las cajas fuertes ignífugas
La cajas fuertes ignífugas se estandarizan según la ISO 834-1. Esta normativa especifica métodos de
ensayo para determinar la resistencia al fuego de los diversos materiales y elementos que se utilizan
en la construcción.
Son sometidas a condiciones de la exposición de un fuego estándar, como el que podría producirse
en casa y empresas.
Si la caja fuerte ignífuga pasa estos ensayos, se obtendrán unos datos que permitirán la clasificación
sobre la base de duración que la caja puede mantener lo contenido aislado del fuego.
Pruebas a las que se someten las cajas fuertes ignífugas que se encuentran en el mercado
De acuerdo a los criterios establecidos en la normativa ISO 834-1 para probar la resistencia al fuego
de las cajas fuertes ignífugas, los fabricantes deben seguir una serie de pasos y realizar ciertas
pruebas antes de sacar su producto al mercado. De esta manera, también se determinan las
especificaciones técnicas de cada tipo de caja fuerte.
En un primer momento, la caja se introduce en un horno que va a mantener la temperatura (esto debe
hacerse según la curva normalizada de incendio que señala la normativa ISO 834-1). Según el nivel
de resistencia que se solicite, se mantiene durante una hora a 945 grados centígrados; hora y media,
a 1.000 grados centígrados; o dos horas, a 1.090 grados centígrados.
Es importante medir la temperatura interna de la caja en ese momento, que nunca deberá superar los
150 grados centígrados, si la caja está preparada para contener documentos en papel; y los 50
grados centígrados, si va a contener soportes informáticos, como CDs o DVDs.
Una vez ha pasado el tiempo especificado según la resistencia, el horno se apaga. Se deja enfriar y
la probeta se saca del horno pasadas unas 16 horas.
Otras protecciones complementarias
Es bueno que a la hora de elegir una caja fuerte ignífuga también comprobemos en las
especificaciones técnicas que esta es resistente al agua y a los humos.

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